Catherine Sinclair lleva años siendo la secretaria perfecta de Alexander Hansen: eficiente, discreta y siempre preparada para anticiparse a cualquier necesidad de su jefe. Lo que nadie sabe es que también lleva todo ese tiempo enamorada del hombre más frío, poderoso e inaccesible de Nueva York.
Cuando una condición relacionada con la herencia familiar obliga a Alexander a casarse para conservar el control del Imperio Hansen, Catherine parece la candidata perfecta. Ella conoce su empresa, entiende sus silencios y ya forma parte de cada rincón de su vida. Solo hay un problema: Alexander no está buscando amor, sino una esposa dispuesta a firmar un contrato lleno de cláusulas tan estrictas como peligrosas.
Lo que comienza como un matrimonio de conveniencia irá desdibujando los límites entre el acuerdo y el deseo. Mientras Catherine intenta no perderse dentro del mundo de Alexander, él tendrá que enfrentarse a sus propios traumas, a los secretos de su familia y a la posibilidad de que la única persona que nunca consideró negociable decida marcharse.