Saoirse Anderson lleva demasiados desastres sentimentales a sus espaldas. Después de encadenar hombres infieles, mentirosos y auténticos expertos en romperle el corazón, decide que ha llegado el momento de dejar de buscar al chico perfecto y marcharse durante unos meses para recuperar la confianza en sí misma.
De regreso a Emerald Beach conoce a Jack Preston, un atractivo y arrogante empresario estadounidense que no intenta ocultar lo mucho que la desea. Saoirse está decidida a resistirse, pero pronto descubre que Jack no solo ha aparecido de paso por su vida: también se ha convertido en socio de la empresa de su hermano y permanecer alejada de él va a resultar mucho más complicado de lo previsto.
Mientras la atracción entre ambos aumenta, Max, el mejor amigo de su hermano, comienza a ocupar un lugar inesperado en la ecuación. Saoirse siempre lo ha considerado el hombre bueno y confiable que cualquier mujer querría a su lado, pero nunca se había preguntado qué ocurriría si él quisiera algo más que amistad.
Dividida entre el hombre que parece tener todas las cualidades del compañero perfecto y el americano impulsivo que despierta en ella sentimientos que creía haber enterrado, Saoirse tendrá que descubrir si el amor puede elegirse con la cabeza o si, algunas veces, la única opción correcta es dejarse llevar.