Antes de que los hermanos Knight se convirtieran en los hombres marcados por sus propias sombras que conocemos, hubo una familia construida sobre un amor tan intenso como destructivo. Heridas de Nueva York retrocede al origen de Grayson, Zane, River, Winter y Josh para mostrar cómo las decisiones de Alexander y Catherine fueron dejando cicatrices capaces de atravesar generaciones.
La propia autora plantea esta historia como un drama familiar más que como un romance o un dark romance convencional. A través de múltiples puntos de vista y distintas etapas de la vida de los Knight, la novela profundiza en la obsesión, la enfermedad mental, el maltrato, los vínculos tóxicos y las consecuencias que los errores de los adultos pueden tener sobre sus hijos.
Es una lectura especialmente cruda y emocional, con numerosas advertencias de contenido, que aporta el contexto necesario para comprender muchas de las heridas, miedos y comportamientos que acompañan a los hermanos Knight en el resto de la serie.