Josh vive escondido detrás de las bromas, las fiestas y una reputación de chico peligroso al que nada parece afectarle. Pero bajo esa fachada arrastra una depresión que se niega a reconocer, heridas familiares que nunca han terminado de cerrar y una forma de vivir al límite que empieza a pasarle factura.
Anastasia lleva años intentando ocupar el menor espacio posible. El acoso escolar y las inseguridades con su cuerpo la han convencido de que es más seguro pasar desapercibida y no esperar que nadie pueda elegirla de verdad. Por eso, cuando Josh se fija en ella, su insistencia le provoca tanta desconfianza como curiosidad.
Lo que comienza entre provocaciones y choques inesperados va convirtiéndose en una amistad cargada de deseo y sentimientos que ninguno sabe gestionar. Mientras Anastasia aprende a mirarse con otros ojos, Josh tendrá que aceptar que el amor no puede sustituir la ayuda que necesita, pero sí acompañarlo mientras lucha por encontrarse a sí mismo.