Tras traicionar al hombre que la compró y entrenó para convertirse en una agente letal, Poison recibe un castigo que conoce demasiado bien: vuelve a cambiar de dueño.
Su nueva misión la obliga a adoptar otra identidad e infiltrarse en un entorno donde nadie es exactamente quien aparenta ser. El objetivo es Sama’el Jesper, un hombre poderoso y peligroso vinculado a Parafilia, un exclusivo club donde los límites, los deseos y la violencia siguen sus propias reglas.
Poison debe mentir a todo el mundo excepto a su nuevo jefe, mantenerse alejada sexualmente de sus objetivos y descubrir el arma capaz de destruir a Sama’el sin utilizarla. Pero cuanto más se adentra en su nueva vida, más difícil resulta distinguir aliados de enemigos.
Entre identidades falsas, juegos mentales, amenazas y una atracción que puede poner en peligro su misión, Poison descubrirá que esta vez quizá no sea ella quien esté moviendo las piezas del tablero.