London está perfectamente cómoda con la vida que ha construido en San Diego. Pasa los días surfeando, trabaja por las noches detrás de la barra de un local y no tiene ningún interés especial en complicarse la existencia con una relación seria.
Luke tampoco busca compromiso. Después de que su primer amor terminara años atrás, se acostumbró a encadenar encuentros casuales sin dejar que ninguna mujer se acercara demasiado.
Cuando ambos coinciden una noche, la atracción es inmediata y todo apunta a que será exactamente lo que esperan: una aventura sin consecuencias. Sin embargo, seguir viéndose empieza a resultar demasiado tentador y Luke descubre que, por primera vez en mucho tiempo, una sola noche no le parece suficiente.
El verdadero problema aparece cuando London descubre quién forma parte del pasado de Luke. Él fue durante años pareja de Mia, una de las mujeres de su nuevo círculo de amigos, y acercarse a él amenaza con alterar unas relaciones que London no está dispuesta a perder.
Entre secretos familiares, viejas heridas y una reputación de mujeriego que Luke tendrá que demostrar que está dispuesto a dejar atrás, ambos deberán decidir si lo que comenzó sin expectativas merece convertirse en algo mucho más serio.