Casey no piensa pasar otra Navidad fingiendo que no le afecta encontrarse con el hombre que acaba de engañarla. El problema es que Matt no es solo su ex: es el hijo de la mejor amiga de su madre y ambas familias llevan años celebrando juntas las fiestas.
Decidida a no regresar a casa como la víctima de la historia, Casey improvisa una solución desesperada: convencer a Elijah, un enorme, gruñón y peligrosamente atractivo policía al que acaba de conocer, para que finja ser su nuevo novio durante las vacaciones.
El acuerdo parece sencillo. Unas semanas aparentando estar enamorados, una Navidad compartiendo habitación y unas cuantas demostraciones de afecto delante de sus familias. Elijah también obtiene algo a cambio, así que ninguno debería tener problemas para recordar que todo es mentira.
Pero Elijah es posesivo, protector y mucho más celoso de lo que un novio falso debería ser. Cuanto más tiempo pasa con Casey, menos dispuesto parece a respetar la fecha de caducidad de su acuerdo. Y entre cenas familiares, tradiciones navideñas, una sola cama y una atracción que deja muy poco espacio para fingir, Casey empieza a sospechar que ella tampoco quiere que la farsa termine.
Lo que no sabe es que Elijah guarda secretos sobre el verdadero motivo por el que sus caminos se cruzaron. Y cuando la verdad salga a la luz, tendrá que decidir si detrás de todas sus banderas rojas existe realmente un hombre en quien pueda confiar.